martes, 4 de diciembre de 2018

Quién soy y que hago aqui? Misión de vida versus destino.


Nos preguntamos por que nos han ocurrido ciertas cosas, intentamos darle una razón lógica para aceptar nuestras circunstancias, pero nada parece ser suficiente. Falta el ingrediente base, la verdadera comprensión. El tiempo que debería curarlo todo, falla y las heridas siguen allí, vivas entre los recuerdos y en el presente. Entonces cómo podemos avanzar por el camino de la evolución humana y no tener que confrontarnos con las lecciones del destino que nos pone a prueba cada dos por tres para que se active nuestra verdadera misión?

Si en algún momento, te has adentrado en el voluminoso proceso de la introspección y de la búsqueda interior, y no has encontrado una respuesta simple, clara o fácil, pues que sepas que no estás solo. Esta muestra de valentía personificada en una confusión a veces hasta transpersonal, está muy difundida entre todas las esferas de la sociedad, solo que algunos somos capaces de disfrazarlo mejor y otros lo afrontamos con más humildad e insistencia. 
Pero en el fondo, el bullicio mental que nos lanza constantemente las preguntas y demandas una tras otra, es como un dragón que hasta que no encuentre la paz, no se podrá saciar el pozo de nuestra sed.

Muchos los que iniciamos el camino de la alquimia personal, hemos tenido que atravesar retos que nos han ido abriendo los ojos poco a poco, cerrando puertas y abriendo ventanas hasta que la respuesta a una pregunta aparentemente tan simple como Quien soy y que hago aqui? o mejor dicho Que debo hacer aquí? se puede convertir en una pesadilla.

Para ello hace falta que veamos la realidad con más transparencia y le quitemos las tonalidades subjetivizadas que nos imposibilitan ver el bosque por culpa de unos pocos árboles en primera fila. Y puede que al acercarnos a nosotros mismos, podremos descubrir aquello que siempre ha estado allí, nuestra razón de vida, aquello que nos motiva a seguir a pesar de las tempestades de la desdicha, del hielo que quema las relaciones humanas, de lo desconocido y temerario... 

Pero por qué a veces nos cuesta tanto reconocer lo auténtico en nosotros mismos?
Perdemos tanto de nuestro tiempo y energía valiosos en intentar maquillar ese rostro influenciado por la cultura, educacion, sociedad, que nos aleja del nuestro verdadero yo y hace que no queramos darle un nuevo enfoque a ese libro de vida llamado nuestro destino.

Por ello, te pido que silencies la voz de tu llanto, de tus preocupaciones y de los miedos aunque sea por unos momentos. Ábrete hacia un nuevo camino donde lo que quieres de verdad no llega en las alas de los deseos, sino que viene en forma de una intuición acallada, introvertida. Activa tu brújula, y dale un sentido al barco de tu vida. Pues ningún viento es propicio para un barco que no sabe adónde se dirige. 

No eres lo que haces.
No eres lo piensas que debes ser o hacer.
No eres tus circunstancias.
Eres mas que todo eso.
Pero por encima de todo, eres un alma libre.