martes, 15 de mayo de 2018

Feng Shui Ambiente - Somos el reflejo de la naturaleza que nos rodea



En los tiempos que corren hoy, la vida urbana, el estilo de vida acelerado, el peso de las responsabilidades diarias, las exigencias de la sociedad en la que vivimos, todo ello nos lleva en cierto modo a un alejamiento de nuestra verdadera naturaleza humana, nuestra auténtica forma de ser, la que no nos ha sido inculcada por el sistema educativo y la que muchas veces se nos olvida en los momentos difíciles, es nuestra esencia de vivir conectados.

El arte milenario Feng Shui estudia el ambiente en el que vivimos y el que nos rodea directamente para encontrar deficiencias no solo en el entorno cercano sino descubrir el origen de las cosas que nos pasan a nivel interior. Pues todo lo que nos rodea es el reflejo de nuestro alma.

Si vivimos en ambientes grises, sin presencia de una viveza natural de plantas, árboles, paisajes, animales, cielos libres, mares abiertos, ríos alegres... nuestros estados emocionales tienden a apagarse, optan por una escala negativa de los valores de sentimientos por los que atravesamos.

Somos el reflejo de la naturaleza que nos rodea.

Cada día tenemos la oportunidad de conectar con nuestra forma natural de ser a través de la naturaleza. Visitas frecuentes hacia lugares pintorescos, sagrados y rebosantes de vida sana, natural hacen que nuestro espíritu coja más fuerza y podemos afrontar todos los retos personales y profesionales desde una perspectiva de águila y sentirnos libres de ataduras hacia las cosas superficiales.

A pesar de los grandes esfuerzos que se han ido empleando en preservar y cuidar el entorno natural, nuestro planeta en el que todos tenemos nuestro hogar, necesita retomar sus fuerzas, al igual que los seres humanos, nos debilitamos mutuamente por la actividad sin conciencia humana y ecológica, sin pensamiento en la compasión y el cuidado mutuo. Los recursos naturales gracias a los que podemos comer, respirar y vivir se han convertido en las marionetas del enriquecimiento egoísta sin sentido.

Es una realidad triste pero toda la realidad se puede transformar si adoptamos una nueva actitud más dinámica hacia el progreso y hacia la evolución de nuestras costumbres y actividades diarias en unas contribuciones enriquecedoras que sí pueden cambiar el mundo en un lugar mejor.

Por eso, te invito a que conectes con el ambiente natural que te rodea directamente y contribuyas con tu granito de arena hacia la conservación y mejora de la salud de la Tierra. Cada uno tiene su talento, su don, su potencial y las posibilidades son inmensas de cómo elevar el bienestar de todos y al mismo tiempo mejorar tu propia calidad de vida, desde el reciclaje, recogida de tu propia basura en la naturaleza, limpieza voluntaria de bosques y mares, vegetarianismo, uso de productos de limpieza naturales y biodegradables, reducción del consumo de productos nocivos y sintéticos procedentes de cultivos transgénicos, prendas de moda pasajeras, adopción de animales abandonados... tu contribución depende de ti y es muy importante porque solamente juntos podemos inspirar unos a otros con nuestros hechos diarios y dejar una senda de evolución hacia una humanidad más consciente y conectar con la fuente original de toda la vida.



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