domingo, 15 de mayo de 2016

Fusiónate con la vida. De nuevo.


El sol amansa a las fieras.

Después de días perplejos de lluvia e hibernación, unos rayos de sol se escaparon detrás de una cortina de las nubes densas. Se aliaron con el viento silvestre que les despejó el camino hacia la humanidad.

Todos lo necesitaban.

La falta de luz que estaba encarcelada en la estación de tiempo, les hizo a las personas sacar su abrigo de color más oscuro.

Hoy todo parecía más calmado, las mentes despejadas daban oportunidad para lanzar de nuevo un sueño. 

El color del cielo invitaba a abrir los ojos mientras los labios se quedaban en silencio.

Nadie quería dejarse escapar este momento de lucidez cuando conectas con aquello que te transciende.

La minoría de preocupaciones se quedó aislada por la clara victoria del sol.

Sí, todo era posible con esta nueva sensación del renacer.

El parpadeo era una experiencia más de placer.

Los sentimientos se volvieron tangibles casi plásticos al tocar las nuevas dimensiones y querer fusionarse como el mejor chocolate cuando encuentra su fuente de calor.

Ya no quedaban ni las sombras de aquel festejo invernal. En las caras humanas se podía apreciar la sincera alegría de haber podido cruzar el lago oscuro de hielo que solo les mantenía en vida para que después pudieran despertarse.


Fusiónate con la vida.
Respira con la certeza de saborear el aire. 
Conecta con aquello de lo que vienes y adónde vas.

Renace. De nuevo.

© Jana K. Naman